1. Remoja y cambia el agua a diario: Coloca las semillas de flor de loto en agua y cámbiala diariamente para mantenerla limpia.
2. Observa cómo germinan: Verás cómo las semillas se hinchan y brotan rápidamente.
3. Guarda las semillas sobrantes correctamente: Vuelve a sellar y guarda las semillas no utilizadas en un lugar seco hasta por 1 mes.
Instrucciones de siembra después de la germinación:
1. Siembra: Una vez que la semilla de loto haya germinado, plántela inmediatamente en una maceta con tierra.
2. Riego: Riegue suavemente hasta que el nivel del agua esté al menos 3 cm (1,2 pulgadas) por encima de la superficie de la tierra.
3. Consejo importante: Asegúrese de que el brote esté orientado hacia arriba al plantarlo.

¡Disfruta de la recompensa de una hermosa floración!
1. ¡El sol es clave! Para que tu loto tenga las mejores probabilidades de florecer, proporciónale la mayor cantidad de luz solar directa posible. Un lugar soleado es fundamental.
2. ¡Dale espacio para crecer! Una maceta grande (de al menos 4 litros) proporciona el espacio necesario para que las raíces se desarrollen, lo cual es la base para un crecimiento y floración saludables.

Dicen que el loto florece solo donde hay paz… ¿ya estás listo para florecer tú también?
3. ¡Nutre para el éxito! Una vez que tu planta tenga aproximadamente 6 hojas, comienza a fertilizarla con un fertilizante rico en fósforo cada 10 días para proporcionarle la energía necesaria para florecer.
4. ¡La virtud de la paciencia! Las plantas de loto, especialmente las cultivadas a partir de semillas, dedican su primer año a establecer un sistema radicular y foliar fuerte. Si no florece el primer año, ¡no te preocupes! Está almacenando energía para ofrecer un espectáculo aún más espectacular el segundo año.
Aprende como sembrarla
